IMPACTO

Apenas pude visitar a uno de mis hermanos, en una ex-cárcel de mujeres. que se sitúa en el corazón del Inca, un sector popular de Quito. Allí, mi hermano está encerrado desde el día Lunes, una experiencia humillante y fregada porque no se permite nada, pero ya desde mi casa fui preparado para ingresar o no, pero todo se logró gracias a otros familiares que nos permitieron ingresar. El policía primero dio indicaciones que no debíamos llevar nada, de nada, es decir, no objetos electrónico como el teléfono celular, aretes, pirsing, agua, comida, ropa, debíamos pasar a visitar sin mucha ropa, y solo ropa de color no negra.Entonces, después de que nosotros habíamos realizado fila por más de una hora en aquella vereda rodeada por mallas azules electricas.

Comentarios

Entradas populares